Porque me emborracho, porque sueño,
porque me enamoro de los escombros
que deja atrás el amor.
Porque miro las estrellas,
y no dejan rastro.
Ni tú.
Porque perderme en tus ojos es peor que perderme en el fondo de un vaso de alchol.
Buscar en el abismo en profundidad, es como enfrentarse a tí.
Pero da igual, me estoy echando a perder, y por mi perdición apuesto.
El sol está separado de su amor, la luna, hay un mundo entre ellos.
No será técnico ni científico, pero es mi mente y las reglas las pongo yo.
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