Es un Huracán atrapado en un sobre de ojos azules. Azules como el color del agua de un Tsunami furioso. Pero, ¡qué va!. Es una maldad distinta. No es así. No es una maldad furiosa de tormentas ni tonterias líricas de esas que dicen los poetas. Es lo que yo llamo una maldad "cabrona". Te las clava, sí, pero a la vez se rie asique tan malo no puede ser. ¿No?
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